Páginas

domingo, 4 de abril de 2021

Sueño que a veces sueño

Sueño que a veces sueño y no despierto. Los miedos, los deseos, el infinito. Plumas en los dedos y viento a mil por hora danzando, en relevé y digna. 

domingo, 28 de marzo de 2021

Tenemos un universo de pensamientos ✨

EL SILENCIO, Peter Brook

"Hacer una carrera y desarrollarse artísticamente no van a la fuerza codo con codo; a menudo el actor, al ir avanzando en su carrera, se estanca en su trabajo. Cuando alcanza cierta posición, deja de estudiar. Existen incontables actores que nunca han tenido la oportunidad de desarrollar plenamente su innato potencial. Es una triste historia cuyas excepciones no hacen más que enmascarar la verdad.

El arte interpretativo es en ciertos aspectos el más exactos de todos, y el actor se queda a medio camino si no se somete a un aprendizaje constante. El arte interpretativo es en muchos aspectos único en sus dificultades, ya que el medio expresivo del actor es el traicionero, mudable y misterioso material de si mismo. 

En el aprendizaje, muchos ejercicios pretenden en primer lugar liberar al actor, con el objetivo de permitirle descubrir por sí mismo lo que únicamente existe en él, y que de esta manera, al elevar la sensibilidad de su oído, pueda escuchar en su interior movimientos que de otra forma nunca hubiera detectado. Si el actor es capaz de encontrar y comprender ese momento, quizás pueda abrirse a un impulso más profundo, más creativo. 

La interpretación es el trabajo de una vida. El actor tiene en sí mismo su campo de trabajo. Dicho campo es más rico que el del pintor, más rico que el del músico, puesto que el actor, para explorarlo, ha de apelar a todo aspecto de si mismo. La mano, el ojo, la oreja, el corazón son lo que estudia y con lo que estudia. 
La tarea más difícil para un actor es ser sincero y al mismo tiempo mantenerse distante; al actor se le ha dicho incontables veces que lo único que necesita es sinceridad. Es decir, se le pida que se comprometa por completo y al mismo tiempo que se distancie: despego sin despego. Ha de ser sincero e insincero: debe practicar cómo ser insincero con sinceridad y cómo mentir con verdad. 
Para comprender un papel difícil, el actor ha de llegar al límite de su personalidad e inteligencia, y se dan casos en que los grandes actores llegan aún más lejos si ensayan las palabras y escuchan al mismo tiempo los ecos que despiertan. 

Existe una sola diferencia importante entre el cine y el teatro. El primero proyecta sobre la pantalla imágenes del pasado. Como eso es lo que hace la mente durante toda la vida, el cine parece íntimamente real. Claro está que no es nada de eso, sino una satisfactoria y agradable extensión de la irrealidad de la percepción cotidiana. El teatro, por otra parte, siempre se afirma en el presente. Esto es lo que puede hacerlo más real y también muy inquietante. 

Necesitamos la magia, pero la confundimos con el truco, y mezclamos desesperadamente el amor con el sexo, la belleza con el esteticismo. Y necesitamos ampliar los horizontes de lo real; necesitamos experimentar la magia de una manera tan directa que pueda cambiar nuestra noción de lo sustancial. 
Sólo entonces, podría ser útil el teatro, ya que necesitamos una belleza que nos convenza.

La verdad es que no sabemos cómo celebrar, ya que no sabemos qué celebrar. Lo único que sabemos es que conocemos y gustamos de la sensación y el clamor de lo celebrado mediante el aplauso, y ahí nos quedamos. Hemos olvidado por completo el silencio, incluso nos molesta; aplaudimos mecánicamente porque no sabemos qué otra cosa hacer y desconocemos que también el silencio está permitido, que también el silencio es bueno. Olvidamos que el silencio es otra forma de reconocimiento y apreciación en una experiencia compartida. Y ahí nos quedamos. Nos hemos olvidado del silencio. "
El espacio vacío, Peter Brook.